Anemia | Cancer.Net


La anemia se produce cuando los niveles de glóbulos rojos del cuerpo están por debajo de lo normal. Cuando no hay suficientes glóbulos rojos, las partes del cuerpo no reciben suficiente oxígeno y, a causa de esto, no pueden funcionar de la forma que deberían y causan problemas.

Puede tener anemia si el cuerpo no produce suficientes glóbulos rojos o si los destruye. También puede tener anemia si pierde demasiada sangre del torrente sanguíneo.

La anemia es un efecto secundario frecuente del cáncer y de su tratamiento. Esto se da particularmente en personas que reciben quimioterapia.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la anemia?

Muchas personas con anemia sienten fatiga o debilidad muscular. Estos síntomas pueden hacer que sea difícil sobrellevar otros efectos físicos y emocionales del tratamiento contra el cáncer.

Los síntomas de anemia también pueden incluir los siguientes:

  • Latidos cardíacos rápidos o irregulares

  • Dolor de pecho ocasional

  • Problemas para respirar o falta de aire

  • Mareos o desmayos

  • Coloración pálida o más clara de lo normal de la piel, de los lechos ungueales, de los labios, de las encías o de la lengua

  • Dolores de cabeza

  • Problemas de concentración

  • Insomnio

  • Sensación de cansarse más fácilmente

  • Problemas para retener el calor

  • Problemas de sangrado

Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier síntoma que experimente. Esto incluye nuevos síntomas o cambios en estos. El manejo de la anemia y de otros efectos secundarios del cáncer es un aspecto importante de la atención y el tratamiento médicos. Este tipo de atención se denomina cuidados paliativos o atención de apoyo.

¿Cuáles son las causas de la anemia?

Los glóbulos rojos se producen en la médula ósea. La médula ósea es el tejido blando y esponjoso que se encuentra dentro de los huesos más grandes. Los riñones producen una hormona denominada eritropoyetina, que le indica al cuerpo cuándo producir más glóbulos rojos. El daño a la médula ósea o los riñones puede provocar anemia. El cáncer, los efectos secundarios del cáncer o los tratamientos contra el cáncer pueden provocar anemia. También puede ser la causa de factores no relacionados con el cáncer.

Las causas frecuentes de anemia en personas con cáncer incluyen las siguientes:

Quimioterapia. La quimioterapia puede dañar la médula ósea. Generalmente, este daño no dura mucho y la anemia suele mejorar unos meses después de finalizar la quimioterapia. Además, la quimioterapia con fármacos basados en platino puede dañar los riñones. Estos fármacos incluyen cisplatino (Platinol) y carboplatino (Paraplatin).

Radioterapia. La radioterapia en grandes áreas del cuerpo puede dañar la médula ósea, así como los huesos de la pelvis, las piernas, el tórax o el abdomen.

Determinados tipos de cáncer. La leucemia, el linfoma y el mieloma múltiple dañan la médula ósea. Además, los tipos de cáncer que se extienden al hueso o la médula ósea pueden desplazar a los glóbulos rojos sanos.

Náuseas, vómitos y pérdida del apetito. Las náuseas y los vómitos y la pérdida del apetito pueden hacer que pierda nutrientes. El cuerpo necesita nutrientes para producir glóbulos rojos; por ejemplo, el hierro, la vitamina B12 y el ácido fólico.

Demasiada pérdida de sangre. Puede perder glóbulos rojos más rápido de lo que el cuerpo tarda en producirlos. Esto puede ocurrir después de una cirugía o si un tumor provoca un sangrado dentro del cuerpo.

¿Cómo se diagnostica la anemia?

Los médicos usan un análisis de sangre llamado hemograma completo (HC; en inglés) para diagnosticar la anemia. Los resultados del análisis incluyen la cantidad de glóbulos rojos.

Existen varias formas de comprobar el recuento de glóbulos rojos, como la medición de hemoglobina y hematocrito. La hemoglobina es la proteína rica en hierro de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno. El hematocrito es el porcentaje de la sangre que está compuesta por glóbulos rojos.

Es posible que a las personas con tipos específicos de cáncer o que reciben ciertos tratamientos contra el cáncer se les realicen hemogramas completos con frecuencia para supervisar su salud. Además de la anemia, los hemogramas completos buscan otros problemas relacionados con la sangre. Si a partir de los resultados de los análisis se determina que usted padece anemia, es posible que deba hacerse otros análisis para encontrar la causa.

¿Cómo se trata la anemia?

Los médicos tratan la anemia en función de la causa y los síntomas. Se indican algunos ejemplos a continuación:

Transfusión de sangre. Si la anemia provoca síntomas o causa problemas, puede que necesite una transfusión de glóbulos rojos. Durante la transfusión, los glóbulos rojos sanos de un donante entran en su cuerpo a través de una aguja que se inserta en una vena.

Medicamentos. Si la quimioterapia causa anemia, es posible que los médicos receten fármacos denominados agentes estimulantes de la eritropoyesis (AEE). Los AEE son formas de eritropoyetina fabricados en un laboratorio. Actúan indicándole a la médula ósea que produzca más glóbulos rojos.

Los AEE incluyen epoetina alfa (Epogen, Procrit, Retacrit) y darbepoetina, que funcionan igual de bien para tratar la anemia por quimioterapia. También presentan riesgos similares. La epoetina y la darbepoetina se inyectan en el cuerpo a intervalos regulares. Pueden tardar varias semanas en comenzar a actuar.

La American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica) y la American Society of Hematology (Sociedad Estadounidense de Hematología [ASH]) brindan estas recomendaciones para usar epoetina y darbepoetina:

  • Cuándo se pueden administrar AEE. Puede recibir AEE para tratar la anemia si está recibiendo quimioterapia como tratamiento para controlar los síntomas del cáncer. Esto se denomina tratamiento paliativo. También puede recibir AEE si tiene síndrome mielodisplásico (SMD) de bajo riesgo, incluso si no está recibiendo quimioterapia. El SMD es un trastorno de la médula ósea que también puede causar anemia.

  • Cuándo no se deben administrar AEE. Los AEE no se recomiendan si no está recibiendo quimioterapia o si está recibiendo quimioterapia para curar el cáncer. Tampoco debe recibir AEE si su nivel de hemoglobina es de 10 gramos por decilitro (g/dl) o superior.

  • Cómo se administran los AEE. Debe recibir los AEE a la dosis más baja posible. El objetivo es aumentar su nivel de hemoglobina lo suficiente como para evitar una transfusión de sangre. Su médico puede reducir la dosis cuando se alcance ese nivel. También pueden reducir la dosis si su nivel de hemoglobina aumenta más de 1 g/dl en 2 semanas.

    Si su nivel de hemoglobina no aumenta después de 6 a 8 semanas, el tratamiento con AEE no está funcionando. Su médico debe interrumpir el tratamiento.

  • Riesgos de los AEE. Los AEE tienen riesgos graves para la salud. Esto incluye un mayor riesgo de muerte y de que se formen coágulos de sangre. Hable con el médico sobre los posibles riesgos y beneficios de usar AEE. Juntos deben compararlos con los riesgos y beneficios de una transfusión de glóbulos rojos. Usted y su médico deben tener mucho cuidado con el uso de AEE si tiene un mayor riesgo de que se le formen coágulos de sangre.

    Los factores de riesgo de tener un coágulo de sangre debido a AEE incluyen los siguientes:

    • Un coágulo de sangre anterior

    • Una cirugía importante reciente

    • Largos períodos de reposo en cama o actividad limitada, como estar hospitalizado

    • Algunos tipos de quimioterapia y hormonoterapia

    • Algunos tipos de tratamiento para el mieloma múltiple, en especial talidomida (Thalomid) o fármacos similares

Esta información se basa en las recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology y de la ASH sobre el tratamiento de la anemia con AEE. Tenga en cuenta que este enlace lo llevará a otro sitio web en inglés de la American Society of Clinical Oncology.

Suplementos de vitaminas o minerales. Si una falta de nutrientes causa anemia, su médico le puede recetar suplementos. Entre ellos se incluyen hierro, ácido fólico o vitamina B12. Estos suplementos suelen ser comprimidos que se administran por vía oral. Algunas veces, podría recibir una inyección de vitamina B12. Estas inyecciones pueden ayudar al cuerpo a absorber mejor la vitamina.

Además, considere la opción de consumir alimentos con alto contenido de hierro o ácido fólico. Los alimentos con alto contenido de hierro pueden ser los siguientes:

Los alimentos con alto contenido de ácido fólico pueden ser los siguientes:

Preguntas para hacerle al equipo de atención médica

  • El cáncer o el tratamiento contra este, ¿me ponen en riesgo de contraer anemia?

  • ¿Analizará mi sangre para detectar signos de anemia? Si es así, ¿con qué frecuencia tendré que hacerme este análisis?

  • ¿A qué signos o problemas de la anemia debo estar atento? ¿Cuáles debo informar de inmediato?

  • ¿Qué me está causando la anemia?

  • ¿Cómo se puede tratar la anemia?

  • ¿Quién puede ayudarme a comprender mis necesidades nutricionales?

Recursos relacionados

Hoja informativa de ASCO Answers: anemia (PDF, en inglés)

Cuándo llamar al médico durante el tratamiento para el cáncer

Más información

Instituto Nacional del Cáncer: Anemia y tratamiento contra el cáncer



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